Tos ferina | Sanitas

La tos ferina, también conocida como tos convulsiva o pertussis, es una enfermedad altamente contagiosa que se transmite a través de pequeñas gotas de saliva expulsadas al toser o estornudar. Afecta principalmente a niños pequeños y a personas con sistemas inmunológicos debilitados. Según la Dirección General de Epidemiología del Perú, al cierre de 2024 se reportaron 12 casos de tos ferina a nivel nacional, un aumento considerable frente al único caso registrado en 2023. A pesar de este incremento, desde 2021 no se han reportado fallecimientos asociados a la enfermedad.

Ante este panorama, la Gerencia Regional de Salud de Cusco ha emitido una alerta epidemiológica, instando a la población y al personal de salud a reforzar la vigilancia y prevención. Sobre ello, el Dr. Eduardo Carcausto, médico internista de Sanitas, explica que, “si bien el aumento de casos puede generar preocupación, el riesgo de una propagación masiva sigue siendo bajo debido al programa de vacunación vigente en el país. No obstante, recalca la importancia de mantener las medidas de prevención, fomentar el diagnóstico temprano y garantizar un tratamiento oportuno para evitar complicaciones“.

En sus etapas iniciales, la tos ferina puede confundirse con un resfriado común, ya que provoca congestión nasal, fiebre leve y tos ocasional. No obstante, conforme avanza, la tos se intensifica y se vuelve persistente, manifestándose en accesos violentos que pueden dificultar la respiración. En el caso de los bebés, la tos puede no ser tan evidente, pero pueden presentar pausas en la respiración (apneas) y dificultades para alimentarse.

Si no se recibe tratamiento, esta enfermedad puede derivar en complicaciones graves, como neumonía, convulsiones, daño cerebral e incluso muerte, especialmente en lactantes menores de seis meses. Los lactantes menores de 5 años (especialmente no vacunados), las mujeres embarazadas, los
adultos mayores y las personas con sistemas inmunológicos comprometidos son los grupos más
vulnerables.


Ante esta situación, el Dr. Carcausto comparte las siguientes recomendaciones para la prevención
de la tos ferina:

  • Vacunación completa y refuerzos: La manera más eficaz de prevenir el contagio es asegurarse de contar con el esquema de vacunación completo y recibir los refuerzos necesarios según las indicaciones del Ministerio de Salud. Mantenerse al día con la inmunización es fundamental para protegerse y reducir el riesgo de transmisión.
  • Consulta médica oportuna: Ante la aparición de síntomas sospechosos, como tos persistente, crisis de tos o dificultad para respirar, es crucial acudir de inmediato a un centro de salud. Evitar la automedicación es clave, ya que podría retrasar el diagnóstico y tratamiento adecuado.
  • Higiene rigurosa: Para reducir la propagación de la enfermedad, es recomendable lavarse las manos con frecuencia usando agua y jabón. Además, al toser o estornudar, se debe cubrir la boca y la nariz con un pañuelo desechable o con el ángulo interno del codo.
  • Aislamiento preventivo: Si una persona presenta síntomas de tos ferina, debe permanecer en aislamiento domiciliario para evitar contagiar a otros. Es fundamental evitar el contacto cercano con bebés, mujeres embarazadas y personas con sistemas inmunológicos comprometidos.

Finalmente, el Dr. Eduardo Carcausto enfatiza la importancia de informarse sobre los beneficios de la vacunación y adoptar medidas preventivas para proteger a la población y reducir el riesgo de complicaciones graves. “En Sanitas, nos preocupamos por la salud y bienestar de nuestros afiliados y sus familias, por lo que ofrecemos coberturas de inmunización para su protección”.